No todos los campamentos de inglés son iguales.
Para comprender mejor qué hay detrás de un campamento de inglés, hemos conversado con Dolores Peleteiro, directora y cofundadora de Chester College International School, con más de cuatro décadas de experiencia en programas de inmersión lingüística.
A lo largo de la entrevista, comparte algunas reflexiones basadas en su trayectoria.
Más de 40 años organizando campamentos de verano
¿Cuántos años lleva Chester College en el sector?
Chester College empezó su andadura organizando cursos de verano de inmersión en el inglés (¡la palabra campamento tardamos en usarla, y sigue sin convencerme!), tanto de día como residenciales, en el verano de 1985. Más adelante, en 2010, empezamos con los programas de español como lengua extranjera, sobre los que podemos hablar en otra ocasión.
Son ya más de 41 veranos consecutivos (¡inclusive el 2020!). Por el centro han pasado más de 5000 niños y adolescentes y casi 500 profesores, principalmente de Irlanda, Estados Unidos y Reino Unido, aunque no sólo.
El origen: una forma de entender el aprendizaje
¿Qué le motivó a crear el campamento de inmersión en inglés?
Nos motivó fundamentalmente el deseo de crear un contexto de aprendizaje del inglés riguroso y eficaz, a la par que familiar y muy divertido, propio de la época estival. Nuestro lema siempre ha sido: “máximo aprendizaje, sin necesidad de salir de España”.
Qué aporta un campamento de inglés a niños y adolescentes
Desde su punto de vista, ¿qué le aporta el campamento de inglés de Chester College al niño o adolescente?
El Chester International English Summer Camp es un programa de inmersión 100% en inglés, desde la mañana a la noche, en pequeños grupos, con profesores nativos especializados. Los participantes tienen sesiones de comunicación eficaz, música y teatro, excursiones, mucho deporte…
Nuestros campers dan, por lo general, un salto cualitativo en su confianza a la hora de comunicarse en inglés. Además de eso, el Camp es un contexto idóneo en el que explorar otros deportes, descubrir y desarrollar nuevas habilidades, hacer amigos de otras ciudades y países… Crecer como personas, en definitiva, en un contexto familiar realmente seguro.
Las cifras de repetidores en los campamentos son realmente altas: el 50% de los campers repiten más de un año; un 60% ¡hasta 4 años o más!
La importancia de los detalles
¿Qué cree que diferencia a unos campamentos de inglés de otros?
Creo que lo que más nos diferencia es nuestra trayectoria y cercanía. Llevamos desde 1985 mejorando nuestros programas. Somos un campamento pequeño, de máximo 90 participantes, lo que nos permite conocer de verdad a cada niño y acompañarle de forma personalizada y donde resulta sencillo sentirse conocido, integrarse y hacer nuevos amigos.
Además, ofrecemos un entorno internacional, donde conviven campers de distintos países.
Destacaría también el uso de las artes escénicas como eje pedagógico: todos los campers participan con ilusión en la preparación de un musical por todo lo alto, trabajando la comunicación en inglés, además de la confianza y el trabajo en equipo, entre muchos otros aspectos, de una forma natural, motivadora y divertida.
Para algunas familias será también importante saber que ofrecemos a los campers la posibilidad de participar en Misa los domingos.
Y por último, no podemos olvidar nuestra ubicación: en un campus amplio y verde, con mucho bosque, pistas deportivas, piscina exterior… en las afueras de Santiago de Compostela, patrimonio de la UNESCO, una ciudad pequeña con mucha vida cultural, y a tiro de piedra de nuestras playas gallegas, entre otros enclaves de interés.
El valor de una experiencia compartida
Antes mencionó el teatro musical, ¿puede contarnos algo más al respecto?
A lo largo del mes de julio, nuestros campers preparan 2 musicales (uno los niños de 8 a 12, y otro los adolescentes de 13 a 18) por todo lo alto, que representan a final de mes en un Auditorio profesional en Santiago. La experiencia es realmente memorable. ¡Hay que vivirla para entenderla!
A través de todo lo que entraña la preparación de un Musical, los niños y adolescentes trabajan indirectamente vocabulario, fonética, entonación, articulación, oratoria…, además de autoconfianza, trabajo en equipo… Los beneficios de esta actividad son muy amplios.
El papel del equipo
¿Qué caracteriza a un buen profesor o monitor?
Contamos con un equipo sólido, formado por profesores cualificados (inglés, música, teatro) y monitores de deportes y actividades, todos con experiencia en sus áreas. Su selección es muy rigurosa e incluye entrevistas personales y referencias telefónicas a supervisores y directores de trabajos previos.
Buscamos personas alegres, responsables y comunicativas, que disfruten interactuando con los campers y que puedan ser un referente para ellos.
Mens sana in corpore sano
¿Cómo organizan la alimentación?
En los campamentos cuidamos especialmente la alimentación, elaborando menús que procuramos sean tanto equilibrados como sabrosos, y que enviamos a las familias al principio de cada programa.
Trabajamos con cocina propia y proveedores locales, garantizando variedad, productos frescos de proximidad y opciones para alergias o dietas específicas. Nuestro objetivo es que los campers coman sano, variado y disfruten también de ese momento del día.
La comunicación entre el camper y sus padres
¿Cómo recomiendan gestionar la comunicación con las familias?
Los campers residentes (los que vienen de otras ciudades o países) tienen un momento reservado al final del día para comunicarse con sus padres si lo desean, y viceversa. Recomendamos que, especialmente en los primeros días, las llamadas sean moderadas, ya que esto suele favorecer una mejor adaptación e integración de los niños. En cualquier caso, entendemos que cada niño es diferente y adaptamos esta recomendación a cada situación particular.
Recuerdos que construyen una trayectoria
¿Nos puede contar alguna anécdota que recuerde de algún campamento?
¡Son tantas que la verdad es que me cuesta decirte una! Me vienen recuerdos de esos primeros años en los que viajar a España para dar clase en verano no era nada habitual. Traíamos todos los años a un grupo de profesores de Irlanda que, al ver el sol, se ponían como locos de contentos. Había que insistirles mucho para que se pusieran protector solar y no se quemaran (y sólo algunas veces lo conseguíamos).
Generaciones que vuelven
Con estos más de 40 años de trayectoria, ¿están ya recibiendo en los campamentos a hijos de antiguos alumnos?
¡Efectivamente! No imagináis la ilusión que nos da recibir en verano a los hijos e hijas de campers de – por lo pronto – los años 80 y 90. ¡No son pocos! Siempre que nos acordamos intentamos buscar fotografías de esos años y recrear fotos con los niños, y a veces sus padres, en la misma posición. Es largo el camino recorrido y siempre ilusionante. ¡Lo mejor está por venir!
