Educación en valores, educación bilingüe, adaptación curricular a las necesidades de cada niño… qué bien suenan estas palabras, que bonito es escribirlo pero qué difícil llevarlo a la práctica.

Yo, como madre apasionada por mis hijos, como psicóloga y coach y como amante del mundo de la educación formal y no formal, trato de aplicar todos estos conceptos en mi día a día, sin embargo, me sigo equivocando cada día de mi vida. Me gusta pensar que no se trata de un problema personal, sino que es inherente a la dificultad de la tarea.

Tarea que consideraba imposible de cumplir hasta que tuve la grandísima suerte de conocer un proyecto educativo como el del Chester College. Un proyecto en el que la implicación incondicional y tremendamente respetuosa, de la directora y fundadora, por la educación y evolución de cada uno de los alumnos impregna todo lo que, en esos jardines repletos de rincones mágicos y en ese caserío de tejado rojo y paredes de piedra, se lleva a cabo. Un proyecto en el que se preocupan por la vidas, en su globalidad conceptual, de cada uno de los integrantes y en el que se cuestionan continuamente el por qué de las cosas con una actitud libre de juicios y prejuicios y con la única finalidad de buscar soluciones en colaboración con los padres.

Soy de las que piensa que “las palabras se las lleva el viento” y que de nada sirve tener un proyecto sobre el papel redactado por gurús de la educación si las personas que lo llevan a cabo no lo viven o no lo sienten así. Mi paso por el Chester College fue solo de 1 año, debido a mi reciente traslado a Munich, peo el impacto que este proyecto ha tenido en mí y, sobre todo, en mis dos hijos -Uxía de 5 años y Marko de 4- será para toda la vida. Y por esto quiero agradecer todo lo que han hecho por las dos personitas que derriten mi corazón y me despiertan una sonrisa cada mañana. Y, con el mayor atrevimiento del mundo, invito a quien se encuentre leyendo estas palabras a que se acerque a conocer el centro, el proyecto y, sobre todo, al motor de este gran barco, su Dirección. Y para todo el que haya decidido o decida viajar con ellos os deseo, con mucha envidia, ¡MUY BUEN VIAJE!

– Alexia López del Río. Santiago de Compostela (A Coruña). Diciembre 2016.

 Como padres de Carla Daniela, la experiencia de haber entregado a nuestra hija para su formación académica durante tres años, nos ha resultado uno de los más gratos recuerdos que tenemos como familia. Es complicado determinar el soporte, no sólo académico sino también personal que “la familia Chester College” y en especial sus profesores supieron brindar a Carla. Vivir en otro país y adaptarse a un nuevo medio, más aun, teniendo en cuenta que nuestra permanencia en Santiago de Compostela era temporal no nos resultaba una tarea fácil. La integración a un entorno diferente al nuestro nos permitió valorar de sobre manera el apoyo, la guía y la alegría con la que nos recibieron y acogieron en el Colegio.

Los años pasaron, las dificultades fueron apareciendo, pero ninguna más fuerte o más grande que la alegría de compartir y estudiar junto a maravillosos chicos de otros países y regiones de España, así como de aprender de los mejores y más experimentados docentes. Esa integración, complementada con las giras nacionales e internacionales, ha permitido que nuestra hija adquiera un plus adicional a las capacidades obtenidas por sus estudios.

No cabe duda que el ambiente físico, rodeado de un maravilloso paraje natural en el que se encuentra el Colegio, ayudó a que se desarrollen y potencien, aún más, las virtudes personales de nuestra hija que junto con el soporte académico, son hoy en día las principales fortalezas en su recién iniciada carrera universitaria.

Les quedamos muy agradecidos por todos esos detalles y anécdotas que de seguro son de los mejores recuerdos de nuestro paso por Galicia.

– César Augusto, Alexandra e Carla Daniela Tamayo. Quito (Ecuador). Outubro 2015.

Our son studied  three years in Chester College (Grades 10-12) and we couldn’t imagine a better place for him for such stressful (for him and us) teenage years!!! We are so thankful to all the staff members of Chester College for their great cooperation, deep understanding, strong support, high professionalism and responsibility, must have discipline and school organisation and management!!! 

They helped him a lot in preparation for college entrance.He found there everything he needed for it, so it ended up with full scholarship in a prestigious US University. No need to explain how happy we are!!!

Great respect and gratitude to everyone in Chester College for their hard and well done job !!! Special thanks to our son´s tutor Ms Veiga!

– Liubov Tunagur. Estambul (Turquía). Novembro 2015.