Si desea escribirnos unas letras, o enviarnos un vídeo, sobre su experiencia, o la de sus hijos, en el Colegio, nos encantará recibirlas y publicarlas. ¡Muchas gracias!

Sin lugar a dudas, para mí el gran punto fuerte, y mi favorito, de estudiar en Chester College fue la oportunidad de estudiar en el marco de dos sistemas educativos simultáneamente. Esto es algo que hace al colegio realmente único, ya que permite a los alumnos ampliar muchísimo su abanico de opciones a la hora de fijarse un objetivo de cara a la universidad.  Aunque este sistema dual pudiera implicar el doble de trabajo personal, los profesores se aseguran de que cada alumno tenga un horario personalizado y una selección de asignaturas ajustada a sus aspiraciones futuras. Mi paso de 3 cursos escolares por Chester College (Grados 10-12) me ha ayudado sin lugar a dudas a llegar a donde estoy. El hecho de estudiar en dos sistemas educativos, me facilitó el proceso de solicitud de plaza en universidad es de España y el Reino Unido. Los profesores me ayudaron muchísimo a nivel de asesoramiento y apoyo con los trámites del proceso de admisión (UCAS) a universidades británicas y a solicitar becas. Académicamente, las destrezas y habilidades forjadas en Chester College me están sirviendo constantemente de ayuda en la Universidad. A menudo repaso mis apuntes de matemáticas y de física y recuerdo las técnicas de estudio y de gestión del tiempo aprendidas en el colegio».

– Alejandra Amaro Patiño. Vigo (Pontevedra). Promoción del 2018. En la actualidad, estudiante de Informática y Matemáticas en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido).

 

«Educación en valores, educación bilingüe, adaptación curricular a las necesidades de cada niño… qué bien suenan estas palabras, que bonito es escribirlo pero qué difícil llevarlo a la práctica. Yo, como madre apasionada por mis hijos, como psicóloga y coach y como amante del mundo de la educación formal y no formal, trato de aplicar todos estos conceptos en mi día a día, sin embargo, me sigo equivocando cada día de mi vida. Me gusta pensar que no se trata de un problema personal, sino que es inherente a la dificultad de la tarea. Tarea que consideraba imposible de cumplir hasta que tuve la grandísima suerte de conocer un proyecto educativo como el del Chester College. Un proyecto en el que la implicación incondicional y tremendamente respetuosa, de la directora y fundadora, por la educación y evolución de cada uno de los alumnos impregna todo lo que, en esos jardines repletos de rincones mágicos y en ese caserío de tejado rojo y paredes de piedra, se lleva a cabo. Un proyecto en el que se preocupan por la vidas, en su globalidad conceptual, de cada uno de los integrantes y en el que se cuestionan continuamente el por qué de las cosas con una actitud libre de juicios y prejuicios y con la única finalidad de buscar soluciones en colaboración con los padres. Soy de las que piensa que “las palabras se las lleva el viento” y que de nada sirve tener un proyecto sobre el papel redactado por gurús de la educación si las personas que lo llevan a cabo no lo viven o no lo sienten así. Mi paso por el Chester College fue sólo de 1 año, debido a mi reciente traslado a Munich, pero el impacto que este proyecto ha tenido en mí y, sobre todo, en mis dos hijos – Uxía de 5 años y Marko de 4- será para toda la vida. Y por esto quiero agradecer todo lo que han hecho por las dos personitas que derriten mi corazón y me despiertan una sonrisa cada mañana. Y, con el mayor atrevimiento del mundo, invito a quien se encuentre leyendo estas palabras a que se acerque a conocer el centro, el proyecto y, sobre todo, al motor de este gran barco, su Dirección. Y para todo el que haya decidido o decida viajar con ellos os deseo, con mucha envidia, ¡muy buen viaje!».

– Alexia López del Río. Santiago de Compostela (A Coruña). Diciembre 2016.

 

«Mi hijo se incorporó al Colegio con 12 años, y en él fue creciendo académica y personalmente hasta que terminó el Bachillerato, hace ahora dos años. Está ahora estudiando 2º de ingeniería, académicamente le va muy bien y sobre todo se siente seguro y feliz y lleno de sueños y objetivos. Recomiendo el colegio a todos los padres y madres que quieran tener una educación un poco más personal, un poco como estudian «los hijos de los nóbeles», en un colegio pequeño donde, tú alcanzas un nivel, y si quieres seguir con un nivel superior porque puedes, lo puedes lograr porque tienes un profesorado que te va a impulsar para ello. Es decir, que no te detienes. Te detienes donde tú quieres detenerte. El profesorado te impulsa, te ayuda muchísimo, también en el tema de valores que me parece fundamental para vivir hoy. Desde el primer pilar del Colegio, la persona que te coge el teléfono, hasta la persona que daba de comer a mi hijo, todo ha sido un bien para él, un impulso que lo ha hecho mucho mejor persona. Yo a todas las personas que puedo y que me preguntan: ¿dónde estudió tu hijo?, lo digo con orgullo y esperemos que todo avance, todo siga igual, y que tengamos la suerte de que siga habiendo colegios como éste».

– Mª del Pilar Díaz Burgos, madre de Keko L. Díaz (Promoción del 2019). Santiago de Compostela.

«Haber tenido la posibilidad de estudiar en Chester College ha sido un cambio radical en mis estudios, nunca me había sentido tan acogida por un profesorado que se preocupa por ti y está pendiente de todas tus necesidades. La oportunidad de contar con personas que se fijan en tu crecimiento educativo y desarrollo personal para que saques lo mejor de ti, es lo que hace que Chester College sea un lugar único. El abanico de opciones que te ofrecen, como poder cursar dos sistemas educativos, te abre oportunidades de cara a la universidad que no podrías ni haber llegado a imaginar, y así, poder elegir entre la mejor opción que se adapte a uno mismo, como es mi ejemplo. Gracias a ellos he podido tomar la decisión de irme a estudiar a una universidad estadounidense o quedarme en España, donde estoy actualmente, estudiando ingeniería informática en la universidad de Salamanca. Sin duda alguna, el colegio es una gran familia de donde nos ven salir reforzados gracias a su apoyo y confianza en nosotros, no podría estar más agradecida de todo su esfuerzo.»

– Carmen de Santiago Piñeiro. Ferrol (A Coruña). Mayo 2021.

 

«Un colegio acogedor y familiar. Con atención personalizada para cada alumno y clases pequeñas donde se unen chicos de diferentes edades, lo que ayuda a fomentar la empatía en los mayores y la madurez en los menores. Profesorado muy capacitado y buen nivel de inglés. La hora de la comida es compartida por todos en el precioso comedor, en mesas servidas como en casa para disfrutar de la deliciosa comida de la cocinera, Pilar. Las familias de los alumnos, encantadoras y muy unidas. ¡Lo recomendamos ampliamente!».

– Cristina Marx, madre de Adam (promoción de 2019) y Stefan Marx Canella. Abril 2021. Adam es actualmente estudiante de la Erasmus University de Rotterdam (Países Bajos).

«I think moving to a different country, to children to a different school… Those are big decisions to make. Clearly there was an amount of nervousness about how the children would settle in, would they enjoy it? But, when we arrived, those concerns disappeared, from the very first day the children settled very quickly and were very happy to be here. They made friends very quickly, which helped and any issues that were raised in the first few weeks were quickly resolved. It was an easy process to settle in. Communication with the school and the teachers was fantastic. Right from the very first moment of making contact, coming for a first visit, getting to know the School, learning about the curriculum… all was very clear, if there were any doubts, the communication was very quick and effective and it carried on in that way after joining the school. It’s been a very positive experience.»

Dr. Anwen Elias. Gales (Reino Unido). Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Santiago (USC). Madre de Gwen (8 años) y Osian (3). Enero 2020.

 

“Living abroad for six months have been quite an adventure for the entire family. As soon as our daughter started at Chester College, it was clear that she felt safe around the teachers and the other children. Even though she did not understand the languages, she quickly became a part of the class and began to play with the other children. The language of play and fun is universal for kids, and no words are needed. The activities both in class and during play time have challenged her, but at the same time been adapted to her level in regard to language and learning skills. We were particularly excited and a bit concerned about how she would handle to be a part of the annual Christmas Play. From being shy and hesitant in these activities back home in Norway, she really bloomed and enjoyed the experience. This shows how secure she felt and how the school manage to build up the confidence level in the children. Our daughter came to Spain knowing only a few words in English and nothing at all in Spanish. She quickly understood that there was no use in speaking Norwegian. Her quiet-phase at the beginning of the term ended quickly, and she began to communicate with simple words in both Spanish and English. She used some time to observe the languages and silently learn, and as she felt confident enough, she suddenly started to speak sentences and communicate without any problem. As us parents only spoke English (and Norwegian), we could not practice the Spanish with her at home, and her English skills increased faster than the Spanish. It was hard and a bit frustrating for her to retell what she did at school, as she did not necessarily know the Norwegian words and the English and Spanish skills were not good enough in the beginning. It helped a lot to talk with the teachers about their activities during the day, such that us parents could help and was prepared when she wanted to tell something she had experienced. This experience has been nothing but positive for our daughter and us parents. The challenges with the languages were never too big for here to handle. During her five months at Chester College, she has grown quite a lot. Support from home is important. Prepare them that it will be a bit hard in the beginning, but encourage the children to have fun at school.  Engage in their activities and make home a place to relax and a place to talk about good and bad experiences during the school day. We would definitely repeat this experience.»

– Hilde & Thomas Brustad, padres de Viktoria (Kindergarten, 2019/20), Noruega.

«Our family lived in beautiful Santiago de Compostela for six months and attending Chester College was a very rewarding experience for Millie, our daughter. Attending the summer camp in July was a rich and fun experience for her and helped familiarise her with the school and some of the staff and students before the term began. Millie quickly settled in when school term started, thanks to the caring staff and personalised teaching. Millie’s Spanish came along very quickly from socialising with the other children, and she enjoyed the school’s small, family-like environment, the expansive gardens to play in (particularly beautiful in Autumn), the amazing lunch time food and all the fun of preparing for the Christmas play. As a family we were very grateful to be welcomed so warmly into the school community even though our stay was a short one, and we sincerely hope we can return for a visit one day!».

– Sascha Villarosa y Dennis McNevin, padres de Millie (Grado 1, 1016-2017), Australia. Mayo de 2021.

«My name is Artem Baglikov, I’m from Russia and I was an international student here at Chester College for 2 years. My overall experience was very good. the teachers are very lovely here, the staff is great, the Director… there is just a very lovely atmosphere here. Specially the food is very good. I spoke almost no Spanish when I arrived – it soared over 2 years. I’ve just finished my final exams, I don’t know the marks here but I overall trust everything went great, so thank you very much to this place they helped me to prepare, and now I’m off to a new phase, a new life, and university. Yes: thanks a lot to Chester College!».

– Artem Baglikov, Rusia. Promoción del 2020. En la actualidad, estudiante de Psicología en la Universidad de Valencia.

 

«Como padres de Carla Daniela, la experiencia de haber entregado a nuestra hija para su formación académica durante tres años, nos ha resultado uno de los más gratos recuerdos que tenemos como familia. Es complicado determinar el soporte, no sólo académico sino también personal que “la familia Chester College” y en especial sus profesores supieron brindar a Carla. Vivir en otro país y adaptarse a un nuevo medio, más aún teniendo en cuenta que nuestra permanencia en Santiago de Compostela era temporal, no nos resultaba una tarea fácil. La integración a un entorno diferente al nuestro nos permitió valorar sobre manera el apoyo, la guía y la alegría con la que nos recibieron y acogieron en el Colegio. Los años pasaron, las dificultades fueron apareciendo, pero ninguna más fuerte o más grande que la alegría de compartir y estudiar junto a maravillosos chicos de otros países y regiones de España, así como de aprender de los mejores y más experimentados docentes. Esa integración, complementada con las giras nacionales e internacionales, ha permitido que nuestra hija adquiera un plus adicional a las capacidades obtenidas por sus estudios. No cabe duda que el ambiente físico, rodeado de un maravilloso paraje natural en el que se encuentra el Colegio, ayudó a que se desarrollen y potencien, aún más, las virtudes personales de nuestra hija que junto con el soporte académico, son hoy en día las principales fortalezas en su recién iniciada carrera universitaria. Les quedamos muy agradecidos por todos esos detalles y anécdotas que de seguro son de los mejores recuerdos de nuestro paso por Galicia».

– César Augusto y Alexandra, padres de Carla Daniela Tamayo. Quito (Ecuador). Octubre 2015. Carla Daniela se graduó en Derecho (Cuadro de Honor) por la  Universidad San Francisco de Quito. Actualmente está especializándose en Relaciones Internacionales.

 

«Our son studied  three years in Chester College (Grades 10-12) and we couldn’t imagine a better place for him for such stressful (for him and us) teenage years!!! We are so thankful to all the staff members of Chester College for their great cooperation, deep understanding, strong support, high professionalism and responsibility, must-have discipline and school organisation and management!!! They helped him a lot in preparation for college entrance.He found there everything he needed for it, so it ended up with full scholarship in a prestigious US University. No need to explain how happy we are!!! Great respect and gratitude to everyone in Chester College for their hard and well done job! Special thanks to our son’s tutor Ms Veiga!».

– Liubov Tunagur, madre de Esat Tunagur (promoción del 2015), alumno de Económicas y Filosofía de la Soka University (EEUU), receptor de una beca completa de excelencia académica. Estambul (Turquía). Noviembre 2015.